
Estamos siendo testigos, al menos hasta el momento que escribo esto, de una grave crisis en el Congreso Nacional. No voy a entrar a detallar los acontecimientos, quiero suponer que el que lee estas líneas está mínimamente informado de lo que sucede en el país, gracias, más bien, a la radio. La televisión, lastimosamente, no ha ejercido su rol principal: informar.
El 90% de lo que me he enterado de esta situación y otras, ha sido por la radio. ¡Es tan triste! El país se estaba jugando su futuro y los canales de televisión hablaban de cualquier otra cosa. En Telefuturo, Rubén Rodríguez hablaba con Armando Rubín de Ricky Martin; en el SNT, un eterno enlatado, la jueza recta y firme, que a veces, por obra y gracia del guión, se apiada de los demandados; en Canal Trece, más y más enlatados infantiles; Canal 2, con sus santos hablando de moral; Paravisión mostraba informaciones irrelevantes.
¿Dónde estaba la televisión en ese momento? ¿Dónde está la televisión ahora? Solo a veces, en flashes que no contaban nada, se podía apreciar alguna información y, desde luego, los noticieros que hablaban de algo. Quiero agradecer a Carlos Martini, el haberse pasado 30 minutos de su tiempo, para informar sobre el futuro de nuestro país. Solo el Canal 13 ha mostrado algo y analizado un poco, de lo que sucede en este país.
Que pena que un recurso tan importante como la televisión, no es aprovechada. Siempre se le a tildado a la T.V de mágica, muestra lo que sucede en el momento, vemos a los protagonistas. Hoy, en Paraguay, la televisión como recurso de información es casi nula.

